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En los últimos años están haciendo mucho ruído los festivales Utopia, suerte de reunión gremial celebrada con carácter anual en la localidad francesa de Nantes (la cuna de Julio Verne) y en la que editores y escritores europeos de género fantástico intentan sentar las bases de una especie de mercado común cienciaficcionero continental. La presencia continuada de representantes españoles en Nantes ha dado sus frutos: Juan Miguel Aguilera publica sus novelas en Francia antes que en España; Rafael Marín ha visto traducida Lágrimas de luz al polaco (con buenas ventas) y pronto al francés e italiano; Armando Boix vende relatos directamente al mercado francés; Rodolfo Martínez participa en un round-robin junto con la flor y nata de la cf continental (Dunyach, Eschbach, Evangelisti y McAuley, todos ellos publicados ya en Gigamesh)... De manera paralela a la apertura de los autores españoles hacia el mercado europeo, se ha desatado una pequeña fiebre de la edición de autores no anglosajones en nuestras colecciones especializadas. Andrzej Sapkowski es popular gracias a su serie de Geralt de Rivia y su editor español, Luis G. Prado, nos presentará en breve la primera novela de Andreas Eschbach en castellano. AJEC hace que Luca Masali cubra el cupo de italianos en ausencia de novedades de Valerio Evangelisti. La publicación de reseñas de los últimos títulos de José Saramago ya es habitual en las publicaciones de género. Gigamesh inicia una biblioteca básica Arkadi y Borís Strugatski, al tiempo que la reedición de La guerra de las salamandras, de Karel Capek, ha obtenido una acogida esperanzadora. A estas interacciones entre el fantástico español y el del resto de Europa podemos añadir el cartel de la Hispacón Xatafi 2003, donde se consolida la presencia de autores nacionales ajenos al fandom. No resulta de recibo que el núcleo duro de los consumidores de género fantástico ignore a José María Merino o José Ángel Somoza y uno se pregunta qué tendrá que ocurrir para que el fandom les pierda el miedo. Leer las reseñas de este Gigamesh es un primer paso. No busquéis anglosajones en esta entrega: es un especial literatura fantástica europea, con todas sus consecuencias. Es probable que este boom incipiente de autores nacionales y europeos se quede en papel mojado; pero también cabe la posibilidad de que estemos asistiendo al inicio de un nuevo fenómeno: la libre circulación de cf, fantasía y terror no anglosajones por toda Europa. Seamos cautos pero optimistas. Se avecinan tiempos interesantes para el género y deseamos que los sigáis a través de Gigamesh. Nos leemos en el próximo número de la revista... o más bien del libro, pues estrenamos formato. Juanma Santiago |