EL UNIVERSO DE BIRTHRIGHT:
EL FUTURO MÍTICO

Ramón Peña

Puede parecer paradójico que Resnick, enemigo declarado de las franquicias, sitúe gran parte de su obra en un mismo universo, el ciclo conocido como Birthright. Este «universo» lo es sólo en un sentido muy amplio del término, ya que los parámetros espaciales (toda la galaxia) y temporales (unos diez mil años) son lo suficientemente amplios para lograr que el trasfondo sea precisamente eso, un mero marco sobre el que se dibujan las historias y no al revés. Por esa razón no tenemos ninguna historia que gire alrededor de un evento o una gran batalla «históricos», pero sabemos que los canforitas son los principales rivales del hombre, que Sócrates es el planeta-universidad y que Nicobar Lane fue el mejor cazador de la galaxia. Las trilogías tampoco son secuencias al uso: una única situación o argumento que se desarrolla a lo largo de tres volúmenes. En muchos casos, lo único que las une son unos personajes comunes o simplemente un mismo tratamiento temático.

El universo de Birthright nace con The Soul Eater (1981). En esta novela, Nicobar Lane es contratado para capturar la bestia «devoradora de almas» del título. Se trata de un enorme ser compuesto aparentemente de energía que vive en el vacío interestelar y que, hasta poco antes, era considerado un mito. Aunque en un principio no cree en su existencia, Lane se embarca en una búsqueda que termina convirtiéndose en una obsesión trágica, y él mismo acaba convirtiéndose en un mito. A medio camino entre Moby Dick y el mito del Holandés Errante, el trasfondo de la historia es una galaxia dominada por la Democracia del Hombre, con capital en Deluros VIII, y poblada por un sinnúmero de especies inteligentes, sometidas o antagónicas. La acción transcurre en los límites del dominio de la Democracia: la Frontera Interior, cerca del agujero negro del centro de la galaxia. En este escenario desolado, de ciudades fantasma en planetas áridos, es donde podemos encontrar a la mayor parte de los héroes o villanos de Resnick, normalmente en una tasca de mala muerte frente a una copa de coñac de Cygnus o de brandy de Alphard.

Pero el universo no cobra su forma definitiva hasta la publicación de Birthright: The Book of Man (1982), cuyo protagonista es ni más ni menos que la humanidad. A lo largo de 26 viñetas se nos narra la historia del hombre, desde su conquista del espacio hasta su caída y absoluto exterminio diecisiete mil años después. Durante ese tiempo, el hombre alcanza la supremacía sobre toda la Galaxia y su imperio se refunda a sí mismo sucesivamente como la República, la Democracia, la Oligarquía y la Monarquía, para caer finalmente en la anarquía y la extinción. Cada una de las viñetas ilustra las grandezas y las miserias de la condición humana, arrastrándonos a un melancólico final. La historia que se dibuja aquí a grandes rasgos es la que servirá de esqueleto para situar otras narraciones

Su siguiente incursión en este universo será Walpurgis III (1982). La acción transcurre en el planeta del título, colonizado siglos antes por un conglomerado de sectas satánicas, y el tema es el Mal, examinado desde varios puntos de vista a través de sus tres protagonistas. Conrad Bland representa el mal maniqueo, en estado puro; un asesino de masas psicópata para quien la muerte y el sufrimiento son una forma de arte además de una necesidad vital. Tras torturar y matar a varios millones de personas en campos de exterminio, la República quiere atraparlo y juzgarlo por genocidio y crímenes contra la humanidad. Cuando se refugia en Walpurgis III, el asesino a sueldo Jericho es enviado tras él. Éste es un personaje totalmente amoral y un consumado maestro en el arte del disfraz y la infiltración (modelado a partir del famoso Chacal). Es el mejor en lo que hace y, si el precio es suficiente, matará a quien haga falta y a cualquiera que se ponga por medio. Finalmente, entrará en escena el policía local John Sable, que investiga una serie de asesinatos, de los cuales ninguna de las iglesias se hace responsable. Es un ciudadano modelo de Walpurgis III que reza y hace ofrendas al diablo todos los días antes de ir a trabajar.

La seguirán cuatro novelas: Sideshow (1982), The Three-Legged Hootch Dancer (1983), The Wild Alien Tamer (1983) y The Best Rootin' Tootin' Shootin' Gunslinger in the Whole Damned Galaxy (1983), que reciben el nombre conjunto de Tales of the Galactic Midway. Tratan de una feria ambulante, con sus barracas de monstruos y juegos amañados, que al empezar la acción recorre con más o menos fortuna los Estados Unidos actuales. Pronto topa con otra cuyos monstruos dejan en ridículo a los suyos y el propietario intenta comprarlos. Cuando no lo consigue, secuestra a los fenómenos de su rival, pero resulta que los freaks no son tales, sino turistas galácticos que hacen un viaje de incógnito por nuestro planeta. Más adelante, la feria emprenderá su propia gira galáctica. Cada una de las novelas está contada desde el punto de vista de un miembro de la troupe: Tojo, el enano jorobado y tartamudo; Gloria, la stripper con ambiciones artísticas; Jupiter Monk, el domador de fieras; y Billybuck Dancer, el tirador más rápido de la Galaxia. Sin embargo, el protagonista real es siempre el amoral Thaddeus Flint. Cruel, abusivo y a todas luces despreciable, su descripción se convierte en todo un estudio de carácter para Resnick que, según cuenta, emprendió esta labor tras leer la autobiografía de John Merrick, mas conocido como el Hombre Elefante. «Parece ser que el propietario de la feria, el hombre que sabía perfectamente que Merrick poseía un alma sensible y artística pero lo trató como un animal durante más de una década, dio con él en el hospital en el que había encontrado asilo. Estaba arruinado y le pidió a Merrick que fuera de gira con él hasta que saliera del atolladero. Sir Frederick Treves y el resto del personal del hospital le aseguraron a Merrick que no tenía por qué ir, pero éste permitió que volviera a exhibirle en una gira por todos los espectáculos de fenómenos de Europa que duró todo el verano, antes de regresar a morir al hospital. Ésa era la historia que había que contar.» Resnick examina qué virtudes ocultas podría tener alguien así para despertar la lealtad de los que lo rodean. Sobre su propio personaje, concluye: «De los muchos personajes que he creado a lo largo de los años (y han sido realmente muchos), Thaddeus y su pandilla son los que más aprecio. Tal vez no sea el tipo que querrías de vecino o de socio, pero al final del cuarto libro es el mejor Thaddeus Flint que puede ser, y ¿qué más se le puede pedir a nadie?»

Después vendrá otra tetralogía: Tales of the Velvet Comet, compuesta por Eros Ascending (1984), Eros at Zenith (1985), Eros Descending (1985) y Eros at Nadir (1986). El nexo común de la serie será el lugar en el que transcurre, el Cometa de Terciopelo del título. Se trata de un lujoso burdel espacial, un satélite artificial que orbita Deluros VII, la futura capital de la incipiente República. Las historias son de distinto corte, separadas entre sí varias décadas y con diferentes protagonistas. De ellos, el único que se repite es Cupido, el ordenador de a bordo. Merece la mena hacer una mención especial de Eros at Nadir, que tiene lugar en un cometa ya abandonado, y cuyo tema central es la creación de mitos. El escritor Nate Page es contratado para escribir el libreto de un musical basado en la historia del Cometa de Terciopelo. A sus intentos de crear una historia espectacular y memorable se opone Cupido, que está decidido a que se cuente la verdad.

Santiago: Un mito del futuro lejano (1986) fue la novela que lanzó a Resnick a la fama. El autor cuenta que la idea para escribirla se la sugirió su esposa Carol tras ver el western de Sergio Leone Los héroes de Mesa Verde. En él, James Coburn interpreta a un revolucionario irlandés desencantado que «trabaja» en la revolución mejicana de Pancho Villa y en un momento dado explica que antes creía en Dios y en la Justicia, pero que en ese momento sólo cree en la dinamita. En la novela, el papel de revolucionario desencantado lo asume Sebastian Caine, que emprende la caza de Santiago, el peligroso rebelde por cuya cabeza la Democracia pone la mayor recompensa de la historia. Al final, Caine recuperará el idealismo en un desenlace algo previsible. Pero en esta historia lo importante no es el final, sino la narración plagada de personajes coloridos que pueblan la Frontera Interior.

Seguirá La Dama Oscura (1987). Aquí es el alienígena Leonardo quien se ve envuelto sin poder evitarlo en una búsqueda, en este caso la de una mujer bella y misteriosa que, a lo largo de los siglos, ha aparecido en distintos retratos y obras de arte para conducir a sus admiradores a la muerte.

La siguiente obra es una nueva búsqueda, Marfil (1988). El objeto del viaje por parte del investigador Duncan Rojas serán los colmillos del Elefante del Kilimanjaro, que nos embarcarán en una travesía por la historia de siete mil años de duración. De manera similar a la de Birthright, la narración está estructurada en multitud de viñetas que siguen la trayectoria de los colmillos hasta desentrañar el misterio que los acompaña.

Paradise: A Chronicle of a Distant World (1989) es la primera novela de la trilogía temática The Galactic Comedy, que continúa con Purgatory: A Chronicle of a Distant World (1993) e Inferno: A Chronicle of a Distant World (1993). Cada una de las novelas es el relato en clave de ciencia ficción de la colonización de tres naciones africanas: Kenya, Zimbabwe y Uganda, respectivamente. En cada una de ellas vemos reflejados fielmente hechos históricos, aunque los nombres de personas y lugares están debidamente cambiados y todas muestran un paisaje desolador. Algunas de las extrapolaciones que se hacen también se convirtieron en realidad tristemente en los sucesos de los últimos años.

Con la trilogía compuesta por Soothsayer (1991), Oracle (1992) y Prophet (1993), Resnick vuelve al territorio de la Frontera Interior. Varias oleadas de asesinos y cazarrecompensas, encabezados por el temible Iceman, son enviados por la Democracia para acabar con una amenaza. Su presa, esta vez, es una niña aparentemente inofensiva, Penelope Bailey. Su capacidad mutante de ver el futuro y manipular el curso de los acontecimientos a su antojo la convierten en el ser más peligroso de la galaxia.

A Miracle of Rare Design: A Tragedy of Transcendence (1994) es, nuevamente, la translación a la cf de hechos reales; en este caso, la biografía del explorador ingles Sir Richard Burton. Aquí se llama Xavier William Lenox y es capaz de cualquier cosa para integrarse en las culturas alienígenas y estudiarlas. Llega a someterse a una compleja operación quirúrgica para cambiar su cuerpo. Con el tiempo, ira perdiendo su humanidad y será incapaz de volver atrás.

La siguiente secuencia será la formada por The Widowmaker (1996), The Widowmaker Reborn (1997) y The Widowmaker Unleashed (1998). Tiene tres protagonistas y los tres se llaman Jefferson Nighthawk, el letal cazarrecompensas también conocido como «Widowmaker» (hacedor de viudas). Cuando el original contrae una enfermedad incurable, se hace congelar hasta que aparezca la cura, pero décadas después el dinero se acaba y sus apoderados se ven obligados a fabricar un clon para que haga un «trabajo» que les permita mantenerlo congelado. Sin embargo, mientras que el nuevo Widowmaker tiene todas las aptitudes físicas, le falta la experiencia.

A Hunger in the Soul (1998) es una nueva biografía pasada por el tamiz de la cf. El protagonista en esta ocasión es el periodista Robert Markham, que organiza una expedición a un planeta remoto e inexplorado para dar con el desaparecido doctor Michael Drake, en una aventura que recuerda mucho a Stanley buscando a Livingstone en África. Stanley no sale muy bien parado del retrato que le hace Resnick, que lo presenta como un sujeto egocéntrico y despiadado en busca únicamente de la gloria personal

Finalmente, ese mismo año tenemos The Outpost. En el periodo otoñal de la Monarquía, un variopinto grupo de personajes se dan cita en la tasca que da nombre a la novela. Tenemos a Héroes (con mayúsculas) y villanos, cazarrecompensas y forajidos, tahúres y doncellas de vida disipada, predicadores y genios. En este terreno neutral se cuentan sus hazañas mientras, a lo lejos, se oyen tambores de guerra. Finalmente, cuando la flota alienígena se planta en el sistema, tienen que pasar a la acción. Se trata, de nuevo, de una exploración de la fabricación de mitos, y de la diferencia que hay entre los hechos y la verdad.

Además de las novelas, existe unas cuantas obras de extensión menor que se adscriben a este ciclo. En “Siete vistas de la garganta Olduvai” (1994) un equipo de arqueólogos alienígenas investiga el lugar donde nació la ya extinta especie humana, en una historia que bien podría servir como epílogo de Birthright. En “Las 43 dinastías de Antares” (1998, en este mismo número de Gigamesh) una familia de turistas humanos visita las ruinas de una civilización que recuerda mucho al Egipto de los faraones; en “Hunting the Snark” (1999) una expedición de caza en un planeta inexplorado toma un cariz muy diferente cuando los intrépidos exploradores se encuentran con algo que no esperaban, siguiendo las pautas del poema de Lewis Carroll.

Actualmente, Resnick tiene en progreso, o pendientes de publicación, varias obras que se pueden englobar en el universo de Birthright. “Nicobar Lane: The Soul Eater's Story” es un relato experimental que cuenta la misma historia que The Soul Eater desde el punto de vista de la criatura y que aparecerá en una antología de cuentos inéditos este año. En este mismo momento, el autor escribe The Return of Santiago, un regreso al colorido mundo de la Frontera Interior, situado una generación después del original. Finalmente, en el tintero están An Ambiguous Clay (título provisional), que da un tratamiento a la figura de Lawrence de Arabia similar al empleado en A Miracle of Rare Design y A Hunger in the Soul, completando quizá una nueva trilogía temática.

© 2001, Ramon Peña