LA RED GLOBAL PARALITERARIA
Roberto de Sousa Causo

La Red Global Paraliteraria (Global Paraliterary Net/Rede Global Paraliterária) nació en mi coche, cuando conducía a Bruce Sterling desde Sumaré, en el interior del estado de Sao Paulo, a la capital del estado. Fue el nueve de noviembre de 1997.

Conocí a Sterling en 1992, en la MagiCon, la 50 Worldcon. En aquella oportunidad le pregunté si le gustaría viajar a Brasil para una convención. «Por supuesto», me dijo, pero le llevó algún tiempo al fandom brasileño poder conseguir los recursos necesarios para contar con él como invitado internacional de la InteriorCon V, el 8 y el 9 de noviembre de 1997.

Sterling fue muy amable y considerado hacia los problemas de la ficción especulativa no anglófona, y cuando le pregunté, en ese viaje en coche, qué podía hacerse para incrementar la conciencia internacional sobre ese tema, sugirió, entre otras cosas, una lista de correo electrónica. Pensé que era una buena idea. «Puedo encontrar los medios, ¿me ayudarás?», le pregunté, y empezamos en ese momento.

A su regreso a Estados Unidos, intenté encontrar un patrocinador para la lista en el servidor brasileño DarkStar, con ayuda de mi amigo Carlos Angelo, que parece saberlo todo acerca de ordenadores e internet..., mientras que yo parece que no sé nada. El primer contacto con Sterling sobre nuestro proyecto fue el 22 de noviembre. Nos brindó a los primeros suscriptores, la mayoría de ellos amigos escritores y gente que le enviaba e-mails desde todas las partes del mundo. Aún lo hace, reenviándome direcciones y diciendo «Aquí hay un tío en España», o «Nuestro hombre en Tokio», o «Es alemana, envíale el manifiesto». Empezamos las pruebas con la lista el 21 de diciembre y Sterling me envió el borrador de nuestro manifiesto el 27 de diciembre. El manifiesto se distribuyó el 19 de enero de 1998.

El manifesto se hace llegar a cualquiera que se sienta lo suficientemente identificado con nuestro proyecto, y me gustaría insistir en que casi todo estaba ya firmemente arraigado en las ideas de Sterling en ese viaje a Sao Paulo. Él está realmente interesado en la cf como un lenguaje global para el siglo xxi, con internet como un medio alternativo para incrementar el potencial de ese lenguaje para conquistar el mundo. Como ha escrito: «Nuestra premisa básica es que la llegada de internet ha cambiado la naturaleza de la literatura. Como paraliteratos netactivos, deberíamos responder con eficacia a esta nueva realidad. El precio de mover palabras a través de pantallas se ha derrumbado. La velocidad de trasmisión se intensifica. La censura hace tiempo que desapareció, haciendo que el movimiento de textos a través de las fronteras políticas sea mucho más fácil que nunca. Incluso las estructuras comerciales del copyright y la propiedad intelectual parecen poco sólidas. La única barrera que aún no ha sido derribada es la del lenguaje...».

Para unirte a la RGP basta con enviar un mensaje a RGP@dks.com.br. En estos momentos, la RGP incluye a cien suscriptores de cuatro continentes. Muchos son profesionales, incluyendo a escritores, editores de revistas y académicos. Entre nuestros miembros se cuentan Andrea Bell (académico, USA), Benoit Domis (editor, Francia), Braulio Tavares (escritor, Brasil), Brian Stableford (escritor y ensayista, Gran Bretaña), Carlos Gardini (escritor, Argentina), Gene Stewart (escritor, USA), Gwyneth Jones (escritora, Gran Bretaña), Horacio Moreno (editor, Argentina), James Gunn (académico y escritor, USA), Kim Stanley Robinson (escritor, USA), Norman Spinrad (escritor, USA), Robert N. Stephenson (editor, Australia) y otros muchos.

Por supuesto, la RGP reune a gente que ya está trabajando por la causa de la diferencia y la internacionalización en la ficción especulativa. Entre ellos se encuentran el italiano Piergiorgio Nicolazzini, el actual presidente de la World SF, una asociación internacional de autores; el norteamericano Gary Bowen, un escritor nativo americano que es el webmaster de una página sobre movimientos étnicos en la cf; o el checo Jaroslav Olsa Jr., que ha contribuido con un abanico de reportajes sobre ficción especulativa alrededor del mundo para Locus (revista que también es suscriptora de la RGP). También es necesario mencionar a James Gunn, que editó una antología de cf internacional como parte de su serie The Road to Science Fiction (White Wolf).

El principal objetivo de la RGP, según decidieron sus propios miembros, es traducir cf no anglófona al inglés y hacerla llegar al mercado angloamericano de ficción especulativa. Parece que éste es un deseo latente en la mayoría de los países, que sienten la existencia de una relación desequilibrada entre ese mercado exportador y el resto del mundo, convertido en importador de cf. O, volviendo a nuestro manifiesto, «las estructuras comerciales de la “ciencia ficción” anglófona tienen un prejuicio contra la mayoría de la población del planeta. Puesto que la mayor parte de los habitantes de la Tierra no escriben en inglés, este predominio reduce perversamente la cantidad de talentos disponibles. Encontramos este resultado inaceptable y vamos a trabajar para cambiarlo». Bruce Sterling también ofrece una imagen interesante sobre las fuerzas del mercado envueltas en esta situación, cuando declara que «existe una posibilidad diferente a que simplemente el complejo militar-cultural americano aplaste todo a su paso».

Su estrategia para la supervivencia y crecimiento de la cf no anglófona contra ese «complejo militar-cultural» es una especie de guerra de guerrillas: «Publicaciones no anglófonas interesadas en comprar y vender cf no anglófona. Finlandeses que venden cf finlandesa a otros finlandeses, aunque llevan a cabo una labor valiosa, no nos interesan. Lo que tenemos en mente son finlandeses que venden cf finlandesa a checos y mexicanos».

Aunque hay un buen montón de editores en la RGP, aún no tenemos una red bien establecida de revistas o editoriales que hagan eso exactamente. Al parecer, los responsables de revistas están demasiado atados a sus políticas editoriales particulares, y apenas tendrán en cuenta envíos directos de autores no anglófonos, sin ninguna clase de mediación. Desde mi punto de vista, es posible que los escritores de cf en idiomas diferentes al inglés consigan una cuota de mercado sustancial en el mercado internacional de revistas si pueden enviar buenas traducciones inglesas de sus trabajos o, incluso mejor, llegar hasta las revistas en sus propios idiomas.

Los miembros de la RGP se organizaron entre ellos como una fuerza de choque para la traducción y la asesoría editorial antes de lo que yo esperaba, y ahora están trabajando de forma independiente en diversos proyectos.

Otra consecuencia importante de las discusiones en la RGP es la formación de entidades que respaldan las actividades de la RGP. La primera es la Inter-national Publishing House, puesta en marcha por Andrei Novinov, un agente literario y traductor ruso que vive en Letonia. Trabajando muy próxima al espíritu de la RGP, la IPH es una especie de escaparate para escritores, agentes, revistas y editores de todo el mundo. Dará cabida a relatos y extractos de novelas en muchos idiomas, solicitando también una opinión a quienes lean lo que esté ahí expuesto. No sé si existe alguna otra página web que trabaje de forma similar. Se están desarrollando otros proyectos en esa línea. En el terreno de la publicación profesional, World SF, a través de su presidente Piergiorgio Nicolazzini, planea editar su tercera antología internacional. Tenemos razones para creer que la RGP ha contribuido a motivar a la asociación en este nuevo proyecto.

El debate sobre la cf internacional está vivo. En ocasiones, una discusión incide en lo que estamos intentando desarrollar en LA RGP, como ocurrió durante Bucconeer, la 56 Worldcon celebrada el pasado año en Baltimore, donde una mesa redonda con nuestro nombre como título tocó diferentes temas ya discutidos en la RGP. Un compañero paraliterario, el autor francocanadiense Jean-Louis Trudel, usó algunas de nuestras teorías en esa mesa redonda. Un montón de personalidades que ya estaban trabajando en este tema han encontrado en la RGP un lugar donde conocer a sus colegas.

Una discusión que todavía no ha terminado en el interior de la RGP es la que toca el tema de las diferencias étnicas y culturales. Me encantaría ver que gana en interés en el futuro.

En muchas ocasiones, el tono de la discusión se acerca peligrosamente al resentimiento contra el poder del mercado americano y la arrolladora presencia de los iconos de la sf americana en la de otros países. La postura más justa sería la que reconociera la posición preponderante de la cf angloamericana y se diera cuenta de que cualquier ficción especulativa no anglófona que produzcamos necesariamente tendrá que enfrentarse en niveles conceptuales y culturales con la cf angloamericana. Si esto es inevitable, podemos asumir fácilmente que la cf internacional debería tomar esa confrontación como parte de su programa general. Pero ello nos llevaría lejos de los objetivos actuales de la RGP, y hoy por hoy es imposible soñar que tantas experiencias nacionales diferentes en el campo pudieran revestirse con un discurso común.

Por otra parte, es posible señalar que ese discurso ya existe, y que se trata de la imitación de las tradiciones de la cf angloamericana. Renunciar a eso o intentar subvertirlo significaría que estamos produciendo un nuevo discurso común. ¿Podemos hacerlo? ¿Lo queremos? Además, la ficción especulativa es aceptada generalmente como «subliteratura», e incluso los escritores británicos, que cuentan con una porción del mercado americano superior a la del resto de los escritores extranjeros juntos, se quejan al respecto. Todo ello es asumido y compartido por el público general, y los autores fácilmente caen en la imitación.

Una cf global significa desafiar la hegemonía de lo angloamericano, y producir una ficción especulativa internacional que sea fuerte en su diferencia. Nosotros, en las provincias importadoras de cf, escribiríamos para devolver algo a la metrópolis, obligados a cambiar todo en nuestro camino.

Si lo conseguimos —y la RGP puede tener un papel decisivo en esa renovación—, tendremos una revolución en el género. Es uno de los retos del nuevo siglo.