[16]
No fue hasta noviembre de 1973 cuando comenzó a serializarse Mort Cinder en las páginas de la revista Zeppelín, de Buru Lan Ediciones, de los números 3 a 12, finalizando su publicación en agosto de 1974. No se publicó íntegramente, faltando los episodios “La nave negrera”, “La tumba de Lisis” y “El Vitral”. Algunos episodios sufrieron cambios de título, caso de “Ezra Winston, el anticuario”, que se llamó “El escarabajo sagrado”; o “La torre de Babel”, titulada como “Babel”. El episodio de “Los ojos de plomo” se dejó sin titular. Además, la edición traicionó la original argentina, mutilando encuadres y realizando remontajes. Con esta edición, Mort Cinder se dio a conocer al gran público en nuestro país.
Tuvieron que pasar unos años hasta la primera y única aparición de Mort Cinder como una monografía en formato álbum. Fue en febrero de 1981 y la edición la llevo a cabo Editorial Lumen. Ocurrió como la anterior, fue mutilada en sus encuadres y se remontaron las páginas. La obra se publicó íntegra con todos sus capítulos. La titulación fue correcta.
Al año siguiente, en 1981, en el número dos de la publicación mensual Vilán, editada por Ediciones Vilán, se publicó el episodio “Ezra Winston, el anticuario”. Dos años más tarde, dentro del fascículo 23 del segundo volumen de Historia de los cómics, de Josep Toutain Editor, se publicaba, a modo de muestra, el episodio “En la penitenciaria. Marlin”. En 1984 y dentro de la revista Rambla, de García y Beá Editores, se publicó una edición desordenada de la obra.
A MODO DE FINAL
La muerte marcada en la pulsión de una mano, la vida condensada de Noah Stellus, los jeroglíficos de Orman, el brillo de las navajas sevillanas, el rostro ajado de Charlie McLarnin, la angustia vital de Marlin, el brazo desnudo de Wangó, el irreal túnel vitrificado, la mirada sabia y resuelta de El Frate, momentos que marcan a fuego la retina del lector.
La obra es un cúmulo de elementos, un mecanismo cerrado y abierto a la vez, una huída hacia delante de dos autores «torturados» que mostraban sus fantasmas en la sinceridad de su trabajo. Con esta obra tocaron fondo, un fondo difícil de alcanzar.
No la dejen pasar.
Una curiosidad, cuando terminen de leerla: vuelvan a hacerlo en voz alta. Es algo extraño, ya me contaran.
(Quisiera agradecer a Jesús Cuadrado su ayuda inestimable en la aportación documental, a Francisco Marchante por descubrirme y proporcionarme una de las fuentes, a Rafael Marín por su confianza en tan arriesgada apuesta, a Meli por la cuidada vigilancia del texto. Sin ellos este artículo jamás habría sido posible.)
BIBLIOGRAFÍA CRONOLÓGICA ESPAÑOLA
Zeppelín 3 a 12. Buru Lan Ediciones, San Sebastián, noviembre 1973 – agosto 1974.
Héctor Germán Oesterheld, Alberto Breccia, Mort Cinder. Editorial Lumen, col. Imagen núm. 8, Barcelona, febrero 1980.
Vilán 2. Ediciones Vilán, Madrid, 1981.
Historia de los cómics, vol. II, fascículo 23. Josep Toutain Editor, Barcelona, 1983.
Rambla, García y Beá Editores, 1984.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA (SELECCIÓN)
Bang! 10. Martín Editor, Barcelona, 1973.
Carlos Trillo, Guillermo Saccomano, Historia de la historieta argentina. Ediciones Record, 1980.
Germán Cáceres, Oesterheld. Ediciones del Dock, col. Narradores Argentinos, Buenos Aires, 1992.
Jesús Cuadrado, Blokes 01: Breccia para siempre. Colectivo de Comunicación Nutria, Madrid, 1994.
Juan Sasturain, El domicilio de la aventura. Ediciones Colihue, col. Signos y Cultura, Serie Mayor núm. 1, Buenos Aires, 1995.
Jesús Cuadrado, Atlas español de la cultura popular. De la historieta y su uso 1873-2000. Ediciones Sinsentido, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2000
Judith Gociol, Diego Rosemberg, La historieta argentina. Una Historia. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000.
MONOGRAFÍAS CONSULTADAS
Héctor Germán Oesterheld, Alberto Breccia, Mort Cinder. Editorial Lumen, col. Imagen núm. 8, Barcelona, febrero 1980.
Héctor Germán Oesterheld, Alberto Breccia, Mort Cinder. Ediciones Colihue, col. Narrativa Dibujada, Serie del Aventurador, Buenos Aires, diciembre 1997.
© 2002, Pedro F. Navarro
Notas
[1] Juan Sasturain, El domicilio de la aventura, pág. 126. Ediciones Colihue, colección Signos y Cultura, Serie Mayor núm. 1, Buenos Aires, 1995.
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[2] 2 «Y en Mort Cinder había estudios muy profundos de iluminación. Antes de llegar a graficar —es decir, con lámparas, con velas—, yo estudiaba con mucho cuidado la iluminación, buscando efectos que me importaban y utilizando, en aquel entonces, más que nada las hojas de afeitar para trabajar en lugar de la pluma o el pincel [...]. He usado hasta manubrios de bicicleta para dibujar, por ejemplo, aunque puede parecer exótico, pero los he usado, y los he usado en Mort Cinder». “Breccia”, en la teleserie documental Maestros del Cómic. Guión y entrevista: Antonio Altarriba. Euskal Pictures International, Vitoria, 1991. Fuente recogida de la transcripción realizada por Jesús Cuadrado en Blokes 01: Breccia para siempre. Colectivo de Comunicación Nutria, 1994.
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[3] Carlos Trillo, Guillermo Saccomano, Historia de la historieta argentina, pág. 112. Ediciones Record, Buenos Aires, 1980.
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[4] Germán Cáceres, Oesterheld, págs. 32-33. Ediciones del Dock, col. Narradores Argentinos, Buenos Aires, 1992.
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[5] Judith Gociol, Diego Rosemberg, La Historieta Argentina. Una Historia, pág. 462, nota 14. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000.
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[6] Carlos Trillo, Guillermo Saccomano, op. cit.
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[7] Jesús Cuadrado, Blokes 01: Breccia para siempre, pág. 101. Colectivo de Comunicación Nutria, Madrid, 1994.
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[8] Germán Cáceres, op. cit.
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[9] Germán Cáceres, op. cit., pág. 34
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[10] Un año antes, en otra entrevista, Breccia aportaba una variación de este dato, como refleja el prólogo “Morir cansa” de Pablo de Santis en la edición monográfica de la obra realizada por Ediciones Colihue en 1997: «Oesterheld es el mejor guionista, aquí y en todas partes —dijo Breccia en 1991—. Daban ganas de dibujar sus guiones porque eran imaginativos, porque sabía contar. Pero hacía muchas cosas al mismo tiempo y por eso era difícil trabajar con él. “La Batalla de las Termópilas”, por ejemplo, estuvo un año parada».
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[11] Bang!, núm. 10, Antonio Martín, Carlos Giménez, Luis García, Adolfo Usero, págs. 4-7.
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[12] Carlos Trillo, Guillermo Saccomano, op. cit.
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[13] Bang!, núm. 10, op. cit.
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[14] Historia de la historieta argentina, op. cit., pág. 113.
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[15] El libro fue editado poco más tarde de la aparición de Mort Cinder en la revista Misterix a cargo de un editor ocasional, Martínez Peyrou en Buenos Aires. Se publicaron 64 páginas. Era un libro de tapas blandas y formato especial 28 x 38 cm. Según Ludolfo Paramio, en un artículo aparecido en el número diez de la revista teórica Bang!, del año 1973, titulado “Aproximación a la obra de Oesterheld/Breccia”, en el libro aparecían los episodios: “La madre de Charlie”, “La torre de Babel”, “En la penitenciaría. Marlin” y “En la penitenciaría. El Frate”.
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[16] Como explicaba Antonio Martín en un artículo aparecido en la revista Rambla en su extra primer aniversario del año 1984, titulado “Maestros universales del cómic. A. Breccia – H. Oesterheld”: «Algunos pocos ejemplares de Misterix cruzan el océano y llegan a España, sirviendo en más de un estudio de profesionales como base para el homenaje, la inspiración y el plagio. No será hasta 1969 cuando los lectores españoles conozcan Mort Cinder, gracias a la publicación del episodio “Las Termópilas” en el número 3 de la revista argentina LD, de la que se importan mil o dos mil ejemplares».
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