GEORGE R.R. MARTIN
TORMENTA DE ESPADAS

Canción de hielo y fuego: Libro tercero

La novela río más espectacular jamás escrita

Las huestes de los fugaces reyes de Poniente, descompuestas en hordas, asuelan y esquilman una tierra castigada por la guerra e indefensa ante un invierno que se anuncia inusitadamente crudo. Las alianzas nacen y se desvanecen como volutas de humo bajo el viento helado del Norte. Ajena a las intrigas palaciegas, e ignorante del auténtico peligro en ciernes, la Guardia de la Noche se ve desbordada por los salvajes. Y al otro lado del mundo, Daenerys Targaryen intenta reclutar en las Ciudades Libres un ejército con el que desembarcar en su tierra.

Martin hace que lo imposible parezca sencillo. Tormenta de espadas confirma Canción de hielo y fuego como un hito de la fantasía épica. Brutal y poética, conmovedora y cruel, la magia de Martin, como la del mundo de Poniente, necesita apenas una pincelada para cautivar al lector, hacerlo reír y llorar, y conseguir que el asombro ceda paso a la más profunda admiración por la serie.

«George R.R. Martin sigue elevando la fantasía épica a nuevos niveles de ingenio y elaboración.

Locus


Cuando los cascos retumban y las espadas cantan, no hay refugio ante la tormenta.

La batalla del Aguasnegras ha inclinado por el momento la balanza en la guerra de los Cinco Reyes en favor de Joffrey Baratheon y de la corte liderada por su abuelo Tywin Lannister..., aunque no todos los miembros de la familia disfrutan de sus privilegios. Robb Stark, Rey en el Norte y su principal adversario, se ha establecido en Aguasdulces, donde sus consejeros le hacen ver que, a pesar de haber ganado todas las batallas, quizá esté perdiendo la guerra. Mientras, en el Muro, la Guardia de la Noche se sacrifica para defender el mundo conocido, pero Jon Nieve sospecha que, realmente, ninguno de sus miembros sabe nada; Stannis Baratheon parece guardar secretos que van más allá de la lógica, y Daenerys Targaryen anhela el momento de volver a su tierra.

En Tormenta de espadas, tercera entrega de Canción de hielo y fuego, George R.R. Martin imprime un ritmo trepidante a los acontecimientos que se ciernen de forma implacable sobre sus personajes. Los giros argumentales, golpes de efecto y los recursos del mejor folletín no hacen sino subrayar la mirada lúcida, refractada en el caleidoscopio de una galería de personajes inolvidable, de un narrador para quien los claroscuros del alma humana no parecen guardar secretos. Una obra vasta y ambiciosa, y una auténtica delicia para el lector exigente.

La novela que perdió el premio Hugo ante Harry Potter y el cáliz de fuego.


EL AUTOR

George R.R. Martin nació en 1948 en Bayonne (Nueva Jersey). Se licenció en periodismo en 1970 y publicó su primera novela, Muerte de la luz, en 1977. Tras una carrera deslumbrante como escritor de ciencia ficción, terror y fantasía, pasó a ejercer de asesor y guionista en series como En los límites de la realidad y La bella y la bestia, que lo mantuvieron diez años apartado del género. En la actualidad, Martin es uno de los autores de mayor éxito de Estados Unidos con esta Canción de hielo y fuego que presentamos al lector, cuyos tres primeros títulos han sido galardonados con el premio Locus a la mejor novela de fantasía del año, y el cuarto, A Feast for Crows, vio la luz en inglés en el 2005.

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PRESENTACIÓN

Para desgracia de muchos, no hay mejor veredicto para un libro que el respaldo masivo de los lectores, ya sean presentes o futuros. Si son presentes, el libro será un triunfo del marketing o del boca a boca. Si son futuros, un clásico.

George R.R. Martin pertenece a la estirpe más noble de novelista: el que cuenta grandes historias que son, al mismo tiempo, historias grandes. En estas últimas décadas postheroicas, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la intelligentsia literaria no simpatiza con la épica ni con los personajes de ánimo expansivo, sino con la lírica y la introspección, por lo que las grandes historias/historias grandes han quedado relegadas a la cajonera del tiempo o —horror de los horrores— a las estanterías de los best-sellers. El paisaje interior desolado, yermo, sustituyó años ha a las grandiosas llanuras del western o a las montañas y valles y los mares infinitos de la aventura. Pero la situación está cambiando.

Los libros de Martin han recibido hasta el momento el doble veredicto de los lectores pasados y presentes, que eran los presentes y futuros hace años. Muerte de la luz, un potente condensado de narrativa desgarrada y aventura en bruto, es un clásico desde hace años, mientras que Una canción para Lya o Sueño del Fevre son referentes difícilmente eludibles de esta nueva primavera de la literatura de géneros (fantasía, terror) que vivimos en la actualidad. Frutos de la pluma de un escritor tan dotado para la estructura como poco proclive a veleidades de estilo juguetonas o gratuitas.

Y es que en la obra de Martin todo es estructura, más que pasión, de la que también anda sobrado. De ahí que tarde tanto en completar cada tomo de esta saga Canción de hielo y fuego, para irritación de lectores que calman su hambre en enrevesadas discusiones en foros y listas de correo en Internet. A pesar de que cada libro ronda las mil páginas, ninguna de ellas parece estar de más y, si bien es cierto que Martin se recrea en las peripecias como gancho principal para el lector, no lo es menos que sería difícil prescindir de alguna de ellas sin que el conjunto se resintiese.

Leí el primer tomo de Canción de hielo y fuego llevado por la curiosidad y por el entusiasmo de Luis G. Prado (de Bibliópolis), Alejo Cuervo y Álex Vidal (de Gigamesh). Ninguno de ellos simpatiza con las sagas de fantasía de corte seudomedieval que inundan las librerías de todo el mundo, así que era más que probable que aquellos tomos de aspecto imponente (¿quién tiene ánimo hoy en día para comenzar una historia que, previsiblemente, superará las siete mil páginas de extensión?) escondiesen algo muy valioso. Y vaya si lo escondían.

¿Cuál es la clave del éxito de Martin? Es difícil de explicar. Creo que se basa en primer lugar en su habilidad para aplicar a la fantasía las reglas del folletín más desprejuiciado y mejor construido, ese tipo de narración que agarra al lector del cuello y le corta la respiración, lo hace partícipe de un mundo tridimensional y multicolor y espolea su complicidad con los imposibles que salpican la trama. Además, al haber optado por la sucesión de puntos de vista para hacer avanzar la acción, Martin permite la identificación de los lectores con alguno de sus múltiples personajes protagonistas. Un recurso no por populista menos eficaz.

Pero Canción de hielo y fuego no es sólo un folletín sino también, y esto es fundamental, una novela histórica de aventuras situada (paradojas) en un universo imaginario. Es difícil expresar la alegría que sentí cuando el propio Martin recomendó en su página web la lectura de la también monumental saga sobre la Roma republicana de Colleen McCullough, cuya inicial y magnífica entrega es El primer hombre de Roma. Y es que ése fue el primer referente claro que se me vino a la cabeza cuando sólo llevaba unas cincuenta páginas de Juego de tronos, que da inicio a la llegada del invierno a Poniente. El segundo fue Bernard Cornwell (la serie de El señor de la guerra en particular) y, en general, la nueva hornada de escritores de novela histórica, que comparten con Canción de hielo y fuego el gusto por la brutalidad y la absoluta falta de escrúpulos a la hora de eliminar personajes a priori fundamentales para el desarrollo de la historia. Por supuesto, al cóctel hay que añadir algunos elementos del mundo real, como la inspiración más o menos directa en la guerra de las Dos Rosas, que enfrentó a los Lancaster y los York por la hegemonía en la muy compleja Inglaterra del siglo XV (la propia casa de Lancaster había sufrido un enfrentamiento interno entre facciones rivales años antes del estallido de ese conflicto). Combinación ganadora, pues.

Intriga política, aventura, personajes ambiguos guiados por ambiciones y pasiones incontroladas, un poco más de magia en cada volumen (lo que parece vaticinar una explosión pirotécnica hacia el final de la serie), grandes batallas, duelos y muertes impredecibles. El invierno que se acerca y la presencia creciente de una amenaza ante la que la única defensa es la gigantesca muralla en el Norte, custodiada por un diminuto contingente de soldados monje... ¿Quién puede pedir más? Yo no, desde luego. Soy súbdito de Poniente desde hace años.

Alberto Cairo


Ficha técnica:
George R.R. Martin, Tormenta de espadas (A Storm of Swords, 2000) [dos tomos de venta conjunta]
4.ª edición Canción de hielo y fuego/3
Gigamesh Ficción, núm. 32
Colección dirigida por Alejo Cuervo
Traducción de Cristina Macía
Prólogo de Alberto Cairo
Ilustraciones de portadas de Corominas
ISBN 978–84–96208–08–7
628 págs. (Tomo I) y 608 págs. (Tomo II)
P.V.P. 32,95 €