LAURELL K. HAMILTON
EL CADÁVER ALEGRE

«Los muertos son mi especialidad.»

Cuanto más antiguo es el zombi, mayor es el sacrificio necesario para levantarlo.

La reanimación de cadáveres se ha convertido en un negocio muy lucrativo, al menos en San Luis, y en gran medida gracias al jefe de Anita Blake, un verdadero embaucador con un fino olfato para los negocios que le enseñó cómo sacar partido de su talento y le ofreció trabajo en Reanimators Inc. Pero cuando reciben una oferta de un millón de dólares para que Anita reanime un cadáver de casi trescientos años, la joven se niega en redondo... y empiezan los problemas.

Con el segundo título de la serie protagonizada por Anita Blake, Laurell K. Hamilton renovó las expectativas generadas con Placeres Prohibidos y siguió sentando las bases de uno de los hitos de la literatura vampírica moderna. Sin alardes y recurriendo a un lenguaje coloquial ágil y chispeante, la autora construye narraciones tremendamente adictivas en las que desarrolla uno de los análisis más certeros que ha dado la literatura de género sobre los miedos y prejuicios representados en los monstruos.

«Una heroína más aguda que una estaca y más contundente que una bala de plata.»
J. D. Robb


¿Qué intención oculta alguien que quiere reanimar un muerto a cualquier precio?

Anita es reanimadora y está habituada a trabajar con los muertos, que al fin y al cabo son quienes le proporcionan el sustento. Sabe mejor que nadie qué conlleva el levantar un cadáver de siglos de antigüedad, y por ello rechaza la suculenta oferta que le hace un millonario. Pero Harold Gaynor, un sujeto con presuntas conexiones mafiosas, no está muy acostumbrado a encajar negativas, y Anita sabe que su vida acaba de complicarse. Por si fuera poco, un zombi asesino anda suelto por la ciudad destrozando familias, literalmente, y la policía solicita la ayuda de Anita con urgencia. Y como colofón se enemista con una sacerdotisa vodun totalmente falta de escrúpulos. ¿Un trabajo como cualquier otro? Anda ya.

El Cadáver Alegre publicado originalmente en 1994, es la segunda novela dedicada a Anita Blake, una joven capaz de levantar muertos e implacable ejecutora de vampiros, pero aún más temible cuando esgrime una réplica ocurrente. A lo largo de las quince entregas con que cuenta en la actualidad, la serie ha cautivado a un número creciente de lectores en todo el mundo, y ha pasado de ser un fenómeno de culto a convertirse en un verdadero éxito de ventas, con traducciones a dieciséis idiomas, y a erigirse en el referente de una nueva categoría editorial.

Atrévete a caminar con Anita Blake por el lado oscuro de la vida y la muerte.


LA AUTORA

Laurell K. Hamilton nació en 1963 en Heber Springs (Arkansas, EE.UU.), y vive con su marido, su hija y varios perros en el condado de San Luis (Misuri). Publicó su primera novela, Nightseer, en 1992, y la primera dedicada a Anita Blake, en 1993. Desde entonces ha sido asidua de las listas de ventas en Estados Unidos y ha ganado cada vez más popularidad y conquistado más mercados. Además de la serie de Anita Blake, desde el año 2000 publica la dedicada a Meredith Gentry, de ambientación similar.

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PRESENTACIÓN

¿Quién es Anita Blake? ¿Cómo llegó a convertirse en reanimadora, ejecutora judicial de vampiros y asesora de la policía? ¿Hay que tener poderes especiales para levantar muertos, o se trata de un trabajo más? ¿Qué terribles sucesos de su pasado hacen que tema y odie con tal intensidad a los vampiros, en un mundo en que son legales, fuente general de fascinación y generadores de estilos y modas? ¿Es posible mantener el equilibrio caminando por el filo de la atracción y el pánico que le inspira Jean-Claude, ahora amo de los vampiros de la ciudad? ¿Estará esta chica de mejor humor cuando llegue el invierno y pueda guardarse cómodamente el armamento en los bolsillos del abrigo, en vez de tener que ingeniárselas cada día para esconderlo debajo de la camiseta? ¿Es posible disimular una pistola y varios puñales llevando un traje de dama de honor en la boda de tu mejor amiga?

Por supuesto, ninguno de estos misterios llega a resolverse en El Cadáver Alegre. Y no es porque Anita Blake se ande con contemplaciones, ni mucho menos porque se muestre timorata. Muy al contrario, desde la primera página nos introduce de lleno en su mundo; leerla es meterse en su cabeza. Sin embargo, ella misma desconoce muchas de las respuestas, en otras prefiere no pensar y algunas le dan mucho miedo. Con su mala leche y su verborrea cotidiana, entre dosis trepidantes de acción, misterio y crímenes terribles, las reflexiones de la protagonista dejan entrever sucesos de su pasado que podrían explicar cómo se convirtió en lo que es y muestran sentimientos y emociones en perpetua contradicción con la indiferencia que pretende aparentar ante quienes la rodean. No, los misterios que la rodean no se resuelven, pero sí se levantan algunos velos que conducen a revelaciones sorprendentes.

En esta segunda aventura de la Ejecutora, que comienza apenas un mes después de concluir la primera, el personaje de Anita se va afianzando y definiendo. Esta vez, los vampiros pierden el protagonismo para convertirse en un elemento circunstancial, a excepción del inevitable Jean-Claude, cuya sola presencia es capaz de alterar y desconcertar a Anita, sabedora de que la morbosa atracción que siente por él y las promesas de un poder que ya ha podido paladear son para ella un peligro mucho mayor que cualquiera de sus temibles enemigos. Ahora el vudú, los zombis y los poderes de Anita como reanimadora son los elementos de este peculiar universo alternativo en los que se centra la trama, conducida de nuevo a través de una investigación policial. Si en Placeres Prohibidos Anita se ve obligada a colaborar en la investigación a regañadientes, en El Cadáver Alegre, la naturaleza de los crímenes a los que se ve enfrentada y las circunstancias que los rodean son tan impactantes para ella que atrapar al culpable se convierte en una obsesión.

Es evidente que el combinado es explosivo, y que el misterio, el terror, la acción, la sangre a borbotones y las sorpresas están servidos. Aquellos a quienes les gustó Placeres Prohibidos disfrutarán aún más con este nuevo libro y esperarán impacientes el próximo. A los que se acerquen a la serie por primera vez, les recomiendo la lectura previa del primero. Sin que esto signifique que ambos no puedan leerse de forma independiente, sí se perderían algunas referencias muy valiosas, no para seguir la trama de este, pero sí para disfrutarlo plenamente.

Por último, una advertencia: cuidado, que engancha. Más allá de la fantasía, la ambientación y el misterio, engancha Anita. Una chica que no se parece a nadie pero a la que cualquiera podría parecerse; que no provoca exactamente simpatía, sino una suerte de empatía intermitente y una creciente curiosidad por sus secretos. Al terminar el libro se quiere saber más sobre ella, independientemente de las aventuras que le toque vivir en el próximo. Lo más probable es que hubiera encajado igual de bien en cualquier otro género; es fácil imaginársela en una novela negra ambientada en los cincuenta. Afortunadamente, la autora y el destino han querido crearla rodeada de criaturas terribles y sucesos extraordinarios. Mejor así.

Carmen Pila


Ficha técnica:
Laurell K. Hamilton, El Cadáver Alegre (The Laughing Corpse, 1994)
Anita Blake, cazavampiros/2
Gigamesh Ficción, núm. 41
Colección dirigida por Alejo Cuervo
Traducción de Natalia Cervera
Prólogo de Carmen Pila
Ilustración de portada de Alejandro Terán
ISBN 978-84-96208-11-7
P.V.P. 14,95 €
304 págs.